Ciudad en trance

Despojo y gentrificación en el Centro Histórico de Guadalajara

proyecto de investigación audiovisual de Caracol urbano

La zona metropolitana de Guadalajara (Jalisco, México) es la segunda ciudad más extensa y poblada de México. El Centro Histórico de la ciudad de Guadalajara (municipio nuclear de la zona metropolitana) ha sufrido en los últimos cuatro años el embate de proyectos urbanísticos cuyos efectos están siendo el desplazamiento de vecinos y comerciantes, y la aniquilación de espacios de convivencia, amenazando con transformar drásticamente las dinámicas sociales y económicas de la zona, encareciendo el consumo y las formas de vida –fenómeno conocido como gentrificación. Los proyectos eje de estas transformaciones son el nuevo Mercado Corona, la construcción de la línea 3 del Tren Ligero y la Ciudad Creativa Digital. Vecinos y comerciantes afectados por estos proyectos se organizan para defender su territorio y sus formas de vida arraigadas en  sus barrios.

La Línea 3 y el Barrio del Santuario

Desde agosto de 2014 varias avenidas y espacios públicos de la zona metropolitana de Guadalajara fueron cerradas para dar paso a la maquinaria pesada que construye las vías y los túneles por los que correrá la línea 3 del Tren Ligero (transporte público masivo). Parte de la obra se desarrolla en el tramo de la avenida Alcalde, que atraviesa el centro histórico de la ciudad. Por esta avenida circulan habitualmente el 80% de las rutas de camiones de transporte público de la zona metropolitana, las cuales han tenido que ser desplazadas a las calles paralelas. El paso continuo de los camiones ha empezado a dañar las fincas de esas calles. El 80% de los comercios de ese tramo de la avenida Alcalde han tenido que cerrar, generando una crisis en la economía de muchas familias. También fue cercada la plaza del santuario de la virgen de Guadalupe para transformarla en bodega de la obra, a pesar que dicho lugar ha sido por tradición un espacio  de convivencia intergeneracional y de venta de comida típica de la ciudad. Tamales, buñuelos y los antojitos de las cenadurías atraían diariamente a gente de distintos puntos de la ciudad. En esta plaza también se reunían expertos y aprendices de baile de danzón, salsa y cumbia. El despliegue de la obra no contempló la vida social que está aniquilando.

La economía de la zona, el patrimonio arquitectónico y cultural y la tranquilidad de cientos de vecinos están siendo gravemente afectadas debido a la poca sensibilidad con la que las autoridades están llevando a cabo estas obras. Buena parte de la gente que habita en los barrios del centro histórico como el Santuario, son personas de edad avanzada, que han sido empobrecidos en la misma medida en que esta zona de la ciudad ha sido olvidada, hasta que se volvió punto de interés para el despojo y la explotación urbana.

 

El nuevo Mercado Corona

En mayo de 2014 uno de los mercados más tradicionales de Guadalajara fue incendiado, presuntamente de forma accidental, y los restos posteriormente demolidos para dar paso a un nuevo mercado, de corte modernista, en pleno Centro Histórico de la ciudad. Mientras, los locatarios fueron ubicados en calles aledañas a la zona afectada.

MERCADO CORONA from Left Hand Rotation on Vimeo.

El antiguo Mercado Corona contaba con dos plantas. La parte de arriba era famosa por la venta de hierbas medicinales y artículos esotéricos que rápidamente ardieron en el incendio, mientras que en la primera planta desbordaba el comercio de venta de frutas, verduras, panaderías, florerías y distintos tipos de negocios de alimentos que nutrían a la ciudad con productos traídos desde distintas regiones y zonas rurales cercanas, provocando la pérdida del patrimonio de muchas familias que habían trabajado ahí por generaciones y de la soberanía alimentaria de los habitantes del centro de Guadalajara. El nuevo mercado cuenta con cinco plantas y un estacionamiento subterráneo. La nueva estructura del mercado no responde a las formas de comercio popular típicas de esa zona, sino a un modelo de centro comercial que amenaza con encarecer el consumo, dado que las autoridades insisten en forzar a los locatarios en pasar de concesiones vitalicias a alquileres de locales.  El panorama arquitectónico y comercial de la zona ya ha comenzado a cambiar: algunos edificios aledaños anuncian que se alquilan solo a franquicias comerciales.

La asociación “Mercado Corona por siempre” presionó a las autoridades municipales desde que se proyectó el nuevo mercado para que los locales se repartieran de acuerdo a las condiciones en las que se encontraban antes, han apelado al nuevo reglamento que exige pago de personal administrativo a los locatarios y han denunciado graves desperfectos, entre otros, la inundación del subterráneo, es decir, los cimientos de la obra. La asociación ha responsabilizado y denunciado públicamente a la constructora. Sin embargo, no ha encontrado apoyo por parte de las autoridades municipales más que simulaciones en periodo electoral.

 

Ciudad Creativa Digital y el Parque Morelos

En enero de 2012 el entonces presidente de México Felipe Calderón, anunció la Ciudad Creativa Digital (CCD) como proyecto detonador de desarrollo económico y urbano en Guadalajara, propiamente en lo que hoy día es el Parque Morelos en el Centro Histórico de Guadalajara. Sus promotores se referían a éste como una mezcla entre Hollywood y Silicon Valley, en la que los jóvenes creadores egresados de las universidades locales tendrían un campo laboral muy prometedor y los grandes hitos del urbanismo sustentable y tecnológico se harían realidad. Pero la promesa de que empresas transnacionales de medios audiovisuales y tecnología como Pixar estarían instalándose en el fastuoso Hub Digital, resultó ser más bien una argucia para intentar atraer a esos capitales. Un modelo de ciudad que, según puede verse en la experiencia de otras Smart Cities en otras partes del mundo, no incluye a los vecinos originarios.

Ciudad en trance from Caracol urbano on Vimeo.

Con el correr de los meses y los años sin ver avances significativos en su edificación, buena parte de la opinión pública se había convencido de que CCD no era más que especulación, entonces vinieron los dos embates más agresivos que ha sufrido el Centro Histórico de Guadalajara en el presente siglo: la quema y demolición del antiguo mercado Corona y las obras de la línea 3 del tren ligero con los efectos antes mencionados, momento adecuado para revivir el proyecto de CCD, tal como se le ocurrió al actual alcalde del municipio de Guadalajara Enrique Alfaro, que lo ha incluido como el principal de sus “proyectos estratégicos” para la ciudad.

Un par de años antes la zona del Parque Morelos había sido amenazada por la construcción de las villas deportivas para los Juegos Panamericanos de 2011, a la que se opusieron un grupo organizado de vecinas que se resistieron a vender sus casas y abandonar el barrio de toda su vida. Son las mismas vecinas que ahora se encuentran alerta y denunciando las artimañas con las que avanza la construcción de CCD: tala de árboles sanos en el parque, invasión de mantos acuíferos en el subsuelo,  promesas incumplidas de participación ciudadana en el proyecto, entre otras. Pero principalmente se organizan contra la amenaza de perder un espacio histórico de convivencia, que ha sido intencionalmente abandonado por las autoridades durante décadas esperando la oportunidad de proyectos como las Villas Panamericanas o CCD.

 

Cartografiar y articular las resistencias

El colectivo de investigación Caracol urbano, con sede en el espacio feminista Cuerpos parlantes ubicado en el Centro Histórico de Guadalajara,  ha venido dando cuenta de las transformaciones de esta zona, en vinculación con las agrupaciones “Vecinos Unidos por el Centro Histórico de Guadalajara”, “Mercado Corona por Siempre” y “Vecinas organizadas del Parque Morelos”. En octubre de 2015 co-organizamos las Jornadas por la Defensa del Centro Histórico de Guadalajara, en las que se compartieron experiencias sobre procesos de gentrificación en otras partes del mundo, así como las luchas de cada una de las organizaciones locales y comprendimos de qué forma está operando un proceso similar en nuestra zona, insistiendo en la necesidad y el potencial de articular las luchas de cada una de las agrupaciones que resisten a alguno de los tres proyectos ejes de este proceso.

 


[1]    «La gentrificación es el proceso (…) por el que los barrios pobres y proletarios, ubicados en el centro de la ciudad, son reformados a partir de la entrada del capital privado y de compradores de viviendas e inquilinos de clase media —barrios que previamente habían sufrido una falta de inversion y el éxodo de la propia clase media»  explica Neil Smith en el libro La nueva frontera urbana. Ciudad revanchista y gentrificación (Traficantes de sueños, 2012).

Anuncios

Venga, dilo...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s