Herética Fest! Festival cultural feminista

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Cuerpos parlantes celebra tres años de encuentros con:

Herética Fest! Festival cultural feminista, del 15 al 19 de noviembre de 2016.

Herética Fest! será un espacio para conocer la producción musical de bandas compuestas principalmente por mujeres y de diferentes expresiones artísticas como el performance, el cine documental y el video-arte. A lo largo del Festival, se van a llevar a cabo talleres, seminarios y charlas donde se reflexione sobre los procesos culturales que construyen los roles de género que marcan nuestros cuerpos y dictan nuestras sexualidades.

En los entornos de producción artística, cultural y de pensamiento, la participación de las mujeres sigue siendo minoritaria sin que exista un cuestionamiento de por qué ocurre de este modo. Por esto es necesario seguir generando encuentros donde las creaciones artísticas de las mujeres ocupen un lugar central, con un posicionamiento político acerca de las condiciones de vida de las mujeres de la localidad.

Herética Fest!, por tanto, es la invitación a tomar el escenario, a crear, experimentar e inventar nuevas dimensiones y nuevas de formas de hacer en las que las mujeres tengan su sitio. Se necesita escribir una historia que de cuenta de nuestras experiencias a través de nuestra propia palabra y nuestra forma de ver el mundo.

Curanderas, herejes, hechiceras, nigromantes, santeras, magas, taumaturgas o brujas; bajo un sinfín de nombres se agrupan todas las prácticas proscritas llevadas a cabo por las mujeres que no eran ni son aceptadas por el contexto en el que habitaban o habitan.

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:: SEDES:
_Laboratorio de Arte y Variedades (LARVA) :: Ocampo 120, Centro, 44100 Guadalajara, Jal

_Pedro y el León :: Calle Pedro Moreno 1008, Americana, 44160 Guadalajara, Jal.

_Cuerpos parlantes_espacio feminista :: González Ortega 531. Centro, Guadalajara, Jal. 44200.

DOSSIERE del festival descargable

:: PROGRAMA COMPLETO


_ MARTES 15 de Noviembre
_SEDE: Cuerpos parlantes
11am- 1pm Seminario: Arte y Feminismo en México por Julia Antivilo
11am – 2 pm Taller de Experimentación Sonora por Ana Paula Santana
5 – 7 pm Taller de Murga feminista por universitarias: Michelle Franco, Alejandra González, María Casanova y Alina Rivero-Borell.

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_MIÉRCOLES 16 de Noviembre
_SEDE Cuerpos parlantes
11 – 1 pm Seminario: Arte y Feminismo en México, por Julia Antivilo
11- 2 pm Taller de programación música electrónica por Ana Paula Santana
4 – 7 pm Taller de eyaculación femenina por Masturbatorium y Xilo Gala
7-10 pm Documental “Las libres. La historia después de…”

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_JUEVES 17 de Noviembre
_SEDE: Cuerpos parlantes
11 – 1 pm Seminario: Arte y Feminismo en México por Julia Antivilo
11- 2 pm Taller de Experimentación Sonora por Ana Paula Santana
3- 5 pm Taller Murga feminista por Michelle Franco, Alejandra González, María Casanova y Alina Rivero-Borell.

_SEDE: Laboratorio de Artes y Variedades (Larva)
12 pm  Video arte en loop
5 – 8 pm Documental “Las muertes chiquitas” (primera parte)
8 – 9 pm Performance “La Dama” por Julia Antivilo
9 – 1 am Conciertos: Fake Fémina, Batallones Femeninos, Norwayy, DJ Vylma Vulva

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_VIERNES 18 de Noviembre
_SEDE: Cuerpos parlantes
11 am-1 pm Seminario: Arte y Feminismo en México por Julia Antivilo
3-6 pm Taller de Murga feminista por Michelle Franco, Alejandra González, María Casanova y Alina Rivero-Borell.
3-6 pm Taller Desculonización Social del Cuerpo por Geni Geni Thalia

6-8 pm Conversatorio: Haciendo Ruido, con CLIT Colectivo, Batallones Femeninios, Mare Advertencia LíriKa y Geni Geni Thalia.

_SEDE: Pedro y el León
9pm -1am Conciertos: Paquitas Rules, Mare Advertencia Lírika y Felina

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_SÁBADO 19 de Noviembre
_SEDE Cuerpos parlantes
11 – 1 pm Acción en la calle por participantes del seminario Arte y Feminismo en México a cargo de Julia Antivilo
1 pm – 4pm Taller Desculonización Social del Cuerpo por Geni Geni Thalia

4 – 6pm Documental “Las Muertes Chiquitas” (segunda parte)
6 – 8 pm Presentación del libro Entre lo sagrado y lo profano se tejen rebeldías por Julia Antivilo
9 – 1 am Conciertos: Ana Paola Santana, Pelusón of Milk, Mint Field y
DJ Vylma Vulva

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La ENTRADA y PARTICIPACIÓN en todos los eventos del festival es GRATUITA. Para el Seminario y los talleres es necesario INSCRIBIRSE previamente a hereticafest@gmail.com

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#HeréticaFest #CuerposParlantes

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Diseña con Cuerpos parlantes_Convocatoria

En Cuerpos parlantes queremos hacer de una camiseta un medio de expresión para irrumpir en el espacio público con mensajes que nos inviten a seguir pensando otras representaciones y discursos acerca de nuestros cuerpos, el deseo y la acción política desde los feminismos.

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Te invitamos a formar parte de nuestro equipo para la creación de las camisetas de CUERPOS PARLANTES que contribuirán al sostenimiento del espacio. Se pagará por los diseños seleccionados según acuerdo con las creadoras, con posibilidad de futuras colaboraciones.

Todos los diseños enviados se exhibirán en una fiesta de lanzamiento y los seleccionados se plasmarán en camisetas para su venta.

RECEPCIÓN DE DISEÑOS

19 de Septiembre a 09 de Octubre de 2016.

FIESTA DE LANZAMIENTO

28 de octubre, 2016.

Enviar diseños a cuerposparlantes@riseup.net en formato PNG

 

Tomar la cámara, intervenir el género

Piensos desde el Taller de Cine Feminista de Cuerpos parlantes

Artículo publicado originalmente en Hysteria! Revista feminista

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Fotograma de Häxan. La brujería a través de los tiempos

Hace unos días nos encontrábamos en uno de los edificios gubernamentales del estado de Jalisco, en cuya bóveda pudimos apreciar un mural que representa en manos de quién ha estado la cultura, la política, el arte, la guerra, la religión, la literatura, la ciencia y la educación. Hombres vestidos hasta el cuello con propiedad para dictar su palabra sobre estos ámbitos, con gesto duro en el rostro, manifestando su firmeza  para el logro de sus empresas (excepto los cuerpos racializados,  que aparecen desnudos y encadenados). Flotando sobre ellos, cuerpos femeninos desnudos, exuberantes,  como premio y representación de las gloriosas proezas de esos célebres varones. Al igual que el cine, la televisión y la publicidad, este tipo de obras pictóricas está pensado para la mirada masculina, vigilante del orden social, binario y jerárquico, en el sentido de que su efecto es recordar a cada género la misión a la que está llamado, quién es el vencedor y cuál es su conquista. Este tipo de representaciones, además, se encuentra en los libros de educación básica en México proporcionados por la Secretaría de la Educación Pública, y siguen cumpliendo la función de reproducir las relaciones tradicionales entre los géneros, a través de ilustraciones en las que las mujeres ocupan lugares secundarios o subalternos.

Sin embargo, hay otra forma histórica de representar a las mujeres en los medios audiovisuales y narrativos que tiene su raíz a finales de la Edad Media europea, entre los siglos XIII y XVI, período en el que nueve millones de mujeres fueron quemadas, torturadas y asesinadas bajo la acusación de ser brujas, esto es, mujeres con saberes al servicio de curar enfermedades, del control de la natalidad y del cuidado de lo común. Como ha explicado con detalle Silvia Federici (2004), la cacería de brujas fue la primera persecución multimedia en la que todos los medios culturales de la época medieval -la pintura, el teatro, la literatura y los relatos de los juglares- fueron utilizados para estigmatizar a estas mujeres pues suponían una afrenta al naciente sistema capitalista, que a la fecha requiere de controlar los cuerpos de las mujeres para las funciones reproductivas. Una de las primeras tareas de la imprenta fue alertar a la gente del peligro de las brujas con la impresión de panfletos donde se publicaban los juicios más famosos y los detalles más atroces de las torturas. El filme Häxan. La brujería a través de los tiempos de 1922, mezcla de documental y ficción, reproduce de forma un tanto ridícula -vista desde nuestros días quizá- los mitos construidos en torno a las brujas en la época medieval.

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La importancia de pensar las representaciones que configuran nuestra cultura audiovisual de cinco siglos a la fecha radica en los efectos sociales y subjetivos que ésta tiene en nuestras relaciones, en nuestra identidad, en la posición que ocupamos en el mundo. Tomando como herramienta el psicoanálisis, la teórica feminista de la imagen Laura Mulvey (1974) analizó cómo se estructuran las formas de hacer y de ver cine de acuerdo a un orden sexual jerárquico y patriarcal, que induce a experimentar básicamente dos tipos de placeres: el de la escopofilia (el sometimiento de los otros a una mirada controladora y curiosa) y el narcisismo (la identificación con aquellos que salen en la pantalla). Esto significa que los discursos audiovisuales no nos influyen por simple imitación y repetición de lo que vemos aparecer en pantalla, sino que abren campos de significados ampliamente compartidos (el consumo masivo) que nos dan la posibilidad de pertenecer a una colectividad en la medida en la que deseamos y emulamos a sus protagonistas, los estilos de vida que proponen, y que nos permiten apropiarnos de ellos mediante la mirada.

Al día de hoy prevalece una cultura audiovisual en la que el lugar central en las imágenes y los relatos que consumimos es ocupado por la representación de la masculinidad hegemónica cuando se trata de personajes activos, heroicos, solventes, determinados, mientras que las figuras femeninas, los cuerpos racializados y cualquiera que represente la otredad respecto al sujeto varón blanco ocupan papeles secundarios, de apoyo y de antagonismo. Las representaciones de las mujeres cobran notoriedad cuando se trata de cuerpos-objeto de la mirada masculina, y cuyos personajes no tienen más proyecto que seguir las aventuras del hombre protagonista o ser parte del botín por sus actos valerosos.

Los efectos de estas representaciones -producidos por vía de la identificación como decíamos antes- son un continuo de violencia simbólica llevada a todos los espacios sociales de la vida cotidiana. Si las mujeres son representadas como “objetos de posesión que pueden ser comprados y vendidos, que pueden ser violados y abusados, que suelen sentir placer obedeciendo y sometiéndose, y que están ahí para satisfacer los deseos de cualquier varón que tenga algo de dinero” como señala Coral Herrera (2015), no es extraño que la violencia contra las mujeres esté a la orden del día en la casa, en el trabajo y en la calle y que, con más frecuencia de la que esta sociedad está dispuesta a aceptar, culmine en feminicidio.

Los medios audiovisuales son, como expresa Teresa de Lauretis (1989), tecnologías de género, en tanto que la violencia simbólica que representan estructura el sistema binario de género. “Hombre” y “mujer” corresponden a los dos polos de una relación desigual de poder que les define como tales: activo-pasiva, héroe-princesa rescatada, etc. “Hombre” y “mujer” son en realidad representaciones que vemos en esos medios y que luego actuamos (representamos también) de forma más o menos consistente en los espacios de nuestra vida cotidiana; actuaciones que a su vez contribuyen a construir las representaciones que consumimos en los medios audiovisuales para cerrar un círculo que constriñe nuestros cuerpos en el marco de unas normas que se hacen pasar por “la naturaleza”. Por eso pensar los medios audiovisuales como tecnologías de género no solamente nos permite analizar el modo en que los géneros son construidos por sus representaciones simbólicas, sino que nos abre la posibilidad de intervenir la construcción de esas representaciones y, por tanto, las propias relaciones de género.

Esa es la apuesta del cine feminista: apropiarse de las herramientas audiovisuales como tecnologías de género, escribir historias desde puntos de vista inéditos y tomar la cámara para filmarlas. Historias donde las mujeres y las personas que rompen con identidades normativas toman el control de sus cuerpos, sus deseos y sus vidas. Historias que hablan de las alianzas entre mujeres, donde el amor romántico y heterosexual no sean el fin último ni el centro del relato, que promuevan otras afectividades y otros cuerpos. Alianzas que no están solamente frente a la cámara, también detrás de ella.

En las reflexiones y el trabajo realizados particularmente en el Taller de Cine Feminista de Cuerpos parlantes, las miradas sobre los cuerpos como espacios de apropiación para el placer y la acción política han transitado paulatinamente hacia los entornos que esos cuerpos habitan en la ciudad: la calle y el barrio. Las amenazas que se ciernen sobre estos espacios, como el acoso sexual callejero y el despojo urbano, impactan directamente sobre las posibilidades vitales de nuestros cuerpos. En el cine comercial abundan las representaciones de violencia, que van de los conflictos bélicos hasta la violencia doméstica; en las calles vuelan automóviles por los aires y las pandillas se enfrentan a muerte, pero poco vemos en las pantallas de esa violencia cotidiana para tantas mujeres que es el acoso sexual callejero, el cual define en buena medida la histórica división sexual del trabajo y de la vida entre espacio doméstico privado y espacio público, que nos confina a las mujeres a las funciones reproductivas limitando nuestra acción política.

La apuesta del cine feminista no es solamente por representar esas violencias, sino también por documentar, visibilizar y construir referentes para combatirlas. Los grandes directores del cine mundial son especialistas en estetizar el sufrimiento femenino sin trascender la victimización. Se hace urgente entonces dar cuenta de que el combate a las violencias ha de articularse de forma colectiva -contrario a la tradición de los héroes masculinos que solos todo lo pueden- visibilizando, por ejemplo, las historias sobre la defensa de los barrios, los territorios y de los bienes comunes contra el despojo que suelen ser enarboladas por mujeres, heroínas cuyos logros no van a la pantalla grande.

Un trabajo ejemplar de recuperación y documentación del cine hecho por mujeres, desde una perspectiva feminista, es el realizado por Ingrid Guardiola y Marta Sureda (2014) con el título La dimensión poco conocida: pioneras del cine que tuvimos oportunidad de ver durante la segunda edición del Taller de Cine Feminista, y que consta de cuatro episodios dedicados a guionistas, directoras, montadoras y actrices respectivamente.  Queremos destacar el capítulo dedicado a las montadoras, encargadas de ensamblar y dar sentido al discurso no solamente de grandes películas, sino de buena parte de la obra de las carreras de muchos renombrados directores, ejemplo de cómo el trabajo femenino que sostiene a la industria es invisibilizado y poco reconocido a pesar de su relevancia.

La labor del montaje en el cine es muy importante porque consiste en interpretar los gestos visuales que darán forma y ritmo a la narración a partir del trabajo en bruto del director. Jean-Luc Godard decía que dirigir es una mirada, editar es un latido del corazón. De hecho, en las salas de montaje de muchos de los más destacados directores del cine clásico y contemporáneo, siempre hubo una mujer “cocinando” la película. Lyudmila Feiginova fue responsable de la edición de todas las películas de Andrei Tarkovski, director de culto. Juliane Lorenz montó todas las de Fassbinder y Halina Prugar trabajó durante veinte años para Adrzej Wajda. Rose Smith editó muchas películas de D.W. Griffith y en varias de ellas no fue acreditada, como en la referencial Tolerancia de 1916. Lo mismo le hizo Roberto Rossellini a Jolanda Benvenuti, quien editó la primera película de aquél Roma ciudad abierta y no apareció en los créditos. En el cine de Hollywood Thelma Soonmaker ha editado buena parte del trabajo de Martin Scorsese y Sally Menke del de Quentin Tarantino. La cineasta y académica Hito Steyerl se preguntaba “¿por qué el film de Dziga Vertov El hombre de la cámara, no se llamó La mujer en la sala de montaje?” en relación a la magnífica labor de montaje Elizaveta Svilova en las películas de éste. Todo el mundo sabe el nombre del director, pero nadie de la editora. Por cierto, Agnés Guillemot fue montadora de buena parte de la obra de Godard, murió en 2005 y a la fecha google no encuentra una sola imagen suya.

El Taller de Cine Feminista de Cuerpos parlantes lleva dos ediciones en las cuales hemos convivido, aprendido y llevado a cabo nuestras historias con veinte compañer*s. En la primera edición (junio de 2014) se realizaron tres cortometrajes que se pueden ver aquí: http://wp.me/p3GStH-3Q

Referencias

De Lauretis, Teresa (1989) “La tecnología del género”

Federici, Silvia (2004) Calibán y la bruja. Mujeres, cuerpo y acumulación originaria. Madrid: Traficantes de sueños, 2010.  Disponible en http://www.traficantes.net/libros/caliban-y-la-bruja

Guardiola, Ingrid y Sureda, Marta (2014). La dimensión poco conocida: pioneras del cine. Disponible en http://www.pioneresdelcinema.cat

Herrera, Coral (2015) “Los hombres y la violencia de género” Disponible en http://haikita.blogspot.mx/2015/08/por-que-los-hombres-matan-las-mujeres.html

Mulvey, Laura (1974) “Placer visual y cine narrativo” Disponible en: http://www.estudiosonline.net/est_mod/mulvey2.pdf

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Cortometrajes del primer Taller de Cine Feminista

Cuerpos parlantes  celebra un año de encuentros en torno a los feminismos, los cuerpos y la ciudad con la publicación de los tres cortometrajes producidos durante la primera edición del TALLER DE CINE FEMINISTA “Mujeres al borde de un ataque a los medios” que llevamos a cabo en junio pasado. Es para nosotrxs muy especial celebrar de este modo, pues se cumple más pronto de lo que esperábamos una de las trayectorias que nos propusimos  con este proyecto: comenzar conociendo propuestas de gente que se atreve a hacer de sus cuerpos formas de transgresión -como ocurrió con la visita de nuestra madrina Diana Pornoterrorista hace exactamente un año-, pero apuntando a la generación de movimientos que emerjan de nuestras propias necesidades y deseos.

En el Taller de Cine Feminista además de formular algunas herramientas para el análisis de productos audiovisuales y sus efectos, y de ensayar propuestas para la generación de otros discursos, constatamos que la potencia del feminismo radica en fortalecer las relaciones entre mujeres, como quienes aquí coincidimos para conversar sobre el placer de nuestros cuerpos, sobre nuestros temores y deseos, y entretejer nuestras historias mientras lo pasamos muy bien.

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La producción completa de  los tres cortometrajes realizados por las participantes del taller (guión, grabaciones y montaje) se llevó a cabo en solamente tres días, pero lograron sus particulares cometidos en la medida en la que los trabajos están sustentados en lo que ellas querían y tenían qué decir.

Remedios Zafra, en un inspirador artículo para nuestro taller, expone que la práctica artística feminista consiste en preguntar «por lo que no se ve, lo que está fuera del marco de la mirada, la ausencia, lo periférico, lo abyecto. Crítica, como efecto, a las lógicas lineales y excluyentes propias de los discursos hegemónicos que desequilibran la respuesta a “¿quién crea las historias?”. Para dicha crítica, las artistas se han valido también de las tecnologías con objeto de cuestionar, por un lado, el poder visual que las ha caracterizado, por otro, las nuevas formas de colonización a través de la imagen de quienes tienen el poder tecnológico y de las industrias visuales.»

Aquí los cortometrajes:


“Asociación mexicana de la masturbación femenina”, realizado por Azul Audirac, Citlalli Murillo y Elisa Guerra.

Asociación Mexicana de la Masturbación Femenina from Caracol urbano on Vimeo.

 


 

“No calle(mos) los cuerpos”, realizado por Blanca López, Alejandra Jaime y Gabriela Oyarzábal

No calle(mos) los cuerpos from Caracol urbano on Vimeo.

 


 

“Rituales de belleza”, realizado por Delia González Ochoa, Georgina Quezada y Ninel de la Torre

Rituales de Belleza from Caracol urbano on Vimeo.